Referentes Conceptuales

MARCO CONCEPTUAL PLAN ESTRATÉGICO 2017-2021

Los referentes conceptuales para el Plan Estratégico 2017-2021 son los siguientes:

 

1. EL DESARROLLO A ESCALA HUMANA.

En su intervención social, la Asociación Santa Rita -FUNSAREP- parte  de la realidad de las personas y organizaciones que acompaña, reconociéndolas y considerándolas, respetando y promoviendo sus derechos. FUNSAREP cree que es posible el desarrollo que parte de la realización constructiva de las personas, por tanto ha optado por un enfoque de desarrollo integral en el que se concibe a las personas con sus  necesidades, carencias, capacidades y  potencialidades. Su teoría sobre desarrollo está basada en los postulados del DESARROLLO A ESCALA HUMANA. Es un desarrollo integral, en el cual “el indicador principal es la calidad de vida de las personas, la cual está determinada por la posibilidad que las personas tienen de satisfacer sus Necesidades Humanas Fundamentales, necesidades que conforman un sistema, es decir, están interrelacionadas e interactúan. Max Neef propone un sistema de nueve necesidades humanas fundamentales que son las que están presentes en todas las culturas y periodos históricos.

FUNSAREP inserta en el ámbito, local interviene en sectores populares de la ciudad de Cartagena, sectores tocados por realidades de pobreza.

La filosofía del Desarrollo a Escala Humana hace una re-interpretación del concepto pobreza comúnmente entendido como carencia económica,  para hacer un planteamiento en plural, las pobrezas. Ya que cualquier necesidad humana fundamental (subsistencia, protección, afecto, entendimiento, participación, ocio, creación, identidad y libertad) que no se satisface adecuadamente, revela una pobreza humana. Las pobrezas son más que pobrezas en el momento en que rebasan límites críticos de intensidad y duración.

Funsarep, en concordancia con este concepto de pobreza incluye en su Plan Estratégico Institucional programas que contrarresten esa mirada sesgada de pobreza, implementando acciones formativas que permitan a las personas, organizaciones y otros sujetos sociales de sectores populares y de la ciudad, contribuir con la superación de las pobrezas y de esta manera elevar la calidad de vida. Como organización de la sociedad civil FUNSAREP trabaja por ser autodependiente en el plano económico los cuales implementa programas que van contribuyendo a la autodependencia Desde  la filosofía del Desarrollo a Escala Humana se concibe la auto dependencia como eje del desarrollo.

 

2. EL ENFOQUE DE DERECHOS HUMANOS.

Funsarep,  como organización social de Desarrollo, Ciudadanía y Paz,  tiene como propósito fundacional contribuir al Desarrollo Humano y Social de las comunidades humanas,  prioritariamente de identidad étnica afrocolombiana,  que habitan  la ciudad de Cartagena de Indias, incorporando la perspectiva de género, construyendo ciudadanía plena y empoderamiento de los sujetos sociales participantes, especialmente mujeres, jóvenes, niños y niñas y organizaciones sociales, e implementando procesos comunicativos y organizativos para la incidencia y articulación social y ciudadana.

Funsarep asume, de acuerdo a la definición de la ONU, que los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.

De manera concreta en el Plan Estratégico 2017-2021, hablar de derechos humanos para las mujeres, para los niños, niñas, adolescentes y jóvenes implica: 

  • El trabajo por la promoción los derechos humanos de la población afrocartagenera y afrocolombiana.
  • El derecho a ser niños y niñas, al buen trato y el cumplimiento de los derechos para su desarrollo.
  • El derecho de las mujeres y las niñas a una vida libre de violencia, los derechos laborales y el derecho de las mujeres víctimas del conflicto armado a la Verdad, Justicia y Reparación.
  • El derecho al desarrollo y el derecho a la ciudad.
  • El derecho a la información y comunicación.

 La implementación del enfoque de derechos implica además: 

  • La promoción y difusión de los derechos humanos con todos y cada uno de los sujetos participantes.
  • Elaboración de herramientas y metodologías para la incorporación práctica del enfoque y los derechos humanos en la programación.
  • Desarrollar procesos de capacitación y formación con los distintos actores para el conocimiento, apropiación y exigibilidad de los derechos.
  • Desarrollo de procesos de análisis, investigación, veeduría, control social, a las políticas y programas para el cumplimiento de los derechos humanos de mujeres, niños y niñas, jóvenes  y afrocolombianos.
  • Implementación de procesos de asesoría legal para la exigibilidad de los derechos humanos.
  • Fortalecimiento de procesos de articulación a favor de un modelo de desarrollo incluyente, con proyección ciudadana.

 

3. LA INTERCULTURALIDAD.

La Asociación Santa Rita para la Educación y Promoción, FUNSAREP, que desarrolla su intervención en la ciudad de Cartagena contribuyendo al Desarrollo Humano y Social, desde una perspectiva de género, y construye ciudadanía plena y empoderamiento de mujeres, jóvenes, niños y niñas y organizaciones sociales, tiene claro que en este contexto pluricultural se deben desarrollar procesos desde una perspectiva intercultural por la diversidad de sujetos, por las diferentes identidades que confluyen en ellos y porque vivimos en una sociedad intolerante que le cuesta aceptar lo diferentes que son las personas en el modo de pensar, sentir, ser  y actuar. 

En los diversos procesos que desarrolla Funsarep,  posibilita el dialogo intercultural reconociendo y valorando los aportes y saberes de las  personas. Posibilita  las relaciones entre las culturas basadas en el respeto y desde un plano de igualdad. “La interculturalidad no admite asimetrías, es decir, desigualdades entre culturas mediadas por el poder, que benefician a un grupo cultural por encima de otro u otros. Se refiere al hecho educativo en el que diversas personas de razas, lenguas y religiones distintas conviven dentro de un mismo marco”

Funsarep hace una apuesta por la equidad, la inclusión social y por el respeto de las diferencias;  por ello,  tiene muy claro que ser diferentes no quita la condición de sujetos de derechos, no hace mejores ni peores a las personas,  enriquece y dinamiza la cultura.  Por lo tanto,  se respetan y promueven los distintos modos de ser, pensar y aquellas prácticas culturales que no atenten contra los derechos humanos de las personas. 

Funsarep tiene claro que la interculturalidad no se refiere tan solo a la interacción que ocurre a nivel geográfico; ésta,  además de ocuparse de la interacción que ocurre entre personas de distintas etnias, nacionalidades, también lo hace en la interacción entre los  género, entre las generaciones y las clase etc. 

Por lo tanto,  la interculturalidad implica un proceso de comunicación e interacción entre personas y grupos donde no se permite que un grupo cultural esté por encima del otro, favoreciendo en todo momento la integración y convivencia entre culturas. Por tal motivo Funsarep propicia el diálogo  entre distintas identidades y el establecimiento de relaciones basadas en el respeto a la diversidad y el enriquecimiento mutuo. Sin embargo, reconoce que no es un proceso exento de conflictos, por ello  busca alternativas pacifistas para la tramitación de estos conflictos, mediante el respeto, la comunicación, el diálogo y la escucha mutua, el acceso equitativo y oportuno a la información pertinente y la búsqueda de la concertación y la sinergia.

 

4. CONSTRUCCIÓN DE CULTURA DE PAZ.

“La paz se crea y se construye con la superación de las realidades sociales perversas.  La paz se crea y se construye con la edificación incesante de la justicia social.”  Paulo Freire (1986).

 

FUNSAREP, institución que se autodefine como Comunidad Educativa y Cultural de PAZ,  despliega  su intervención política por el Desarrollo  y la ciudadanía desde una clara apuesta por la defensa de los derechos humanos; explicita una opción clara hacia la construcción de paz  de manera integral y autentica,  es decir  la paz  como  ausencia de discriminación, de todo tipo de  violencias, aquella  que ofrece  un desarrollo digno para humanos y humanas, con justicia social en todos los espacios de la vida, ya sean públicos y privados. En sus diferentes aéreas, asume el concepto del Derecho a la Paz con perspectiva de género y desde ahí  critica y trabaja por todo aquello que impide a las personas auto realizarse plenamente. Dado que la paz es uno de los valores máximos de la existencia, y estos a su vez están interconectados en todas las dimensiones de la vida, como institución comprometida  en el ejercicio de una cultura de paz, desde  los procesos formativos aborda las dimensiones subjetivas, interpersonales y grupales que suman en su  construcción. La paz exige relaciones de igualdad y reciprocidad en las relaciones.

 FUNSAREP considera importante tener presentes los marcos y referencias legales relacionados con el Derecho a la Paz.   Uno de ellos es  La Carta de las Naciones Unidas, que en su preámbulo establece que “los países miembros manifiestan su decisión de convivir en paz y de unir sus fuerzas para mantenerla, con la finalidad de preservar a las generaciones venideras del flagelo de la guerra, que ha infligido en la humanidad sufrimientos indecibles”. Asimismo es importante destacar que los Estados miembros refuerzan su  fe en los derechos fundamentales del hombre: “La Carta de las Naciones Unidas considera también que el respeto a los derechos humanos son  requisitos  para la conformación de una paz verdadera”.  Cabe indicar que el propio artículo 28 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos indica “toda persona tiene derecho a que se establezca un orden social e internacional en el que los derechos y libertades proclamados en esta declaración se hagan efectivos”.

 

5. PERSPECTIVA DE GÉNERO FEMINISTA CON ENFOQUE INTERSECCIONAL.

Considerar el enfoque o perspectiva de género en este Plan Trienal 2017-2021 de FUNSAREP, significa utilizar elementos de la teoría de Género y del Feminismo para proponer acciones y relaciones que construyan empoderamiento de las mujeres, tanto personal como colectivo,  teniendo en cuenta las diferentes dimensiones identitarias que las constituyen y habitan (por género, edad, clase social, etnia, orientación sexual, ubicación territorial –urbana, rural…- desplazadas por el conflicto armado, entre otras) y las intersecciones que profundizan las discriminaciones múltiples.

 

CONSTRUCCIÓN DE EMPODERAMIENTO DE LAS MUJERES 

Desde su opción preferencial por la incorporación de las mujeres como sujetas de un desarrollo humano y social, el Plan Estratégico 2017-2021 de Funsarep hace suyo un enfoque de género en el desarrollo pensado desde el empoderamiento personal y colectivo de las mujeres, que apuesta por desarrollar las capacidades y potencialidades de mujeres participantes en los procesos  para incrementar su autoconfianza en la vida, influir en la dirección de cambios que les permitan transformar su posición de subordinación, ganar mayor control sobre bienes materiales y simbólicos, -en diversos ámbitos, tanto  íntimos y  privados, como  públicos-, hacerse más libres y construir una ciudadanía plena desde “sí mismas” y “para sí mismas”.

El Enfoque de empoderamiento supera las limitaciones de enfoques anteriores, puesto que busca transformar relaciones de poder y de subordinación, cambiando la posición de las mujeres en la sociedad; su eje principal es el análisis de la subordinación de género y las estrategias para transformarla. La idea de empoderamiento tiene una estrecha relación con una filosofía de Desarrollo humano y social, puesto que pone el énfasis en procesos participativos que impulsan y expanden capacidades y potencialidades. 

En la visión de FUNSAREP, se trata de la construcción de democracia de género, lo cual implica mucho más que la promoción de la  equidad entre  hombres y mujeres. La democracia genérica se basa en los principios de igualdad, equidad, justicia y diálogo, para reparar los daños causados contra las mujeres, generando condiciones para una vida sin subordinación ni discriminación de género.  La democracia de género se sustenta en una ética libertaria que hace suya la justicia entre los géneros, rechaza toda complicidad con el orden patriarcal dominante en la sociedad y la cultura, y conduce a la integridad de mujeres y hombres. De manera muy especial, apunta a la prevención y erradicación de toda forma de violencia contra las mujeres, protegiendo su derecho a una vida libre de violencias en escenarios íntimos, privados y públicos.

 

6. PEDAGOGÍA Y METODOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN POPULAR.

El Plan estratégico utilizará la metodología propia de los procesos de Educación Popular, que entiende de la siguiente manera: La educación popular, es un proceso de construcción colectiva de conocimientos en una dinámica intercultural, orientado a una transformación que incluye la dimensión personal y social; y a la construcción de democracia integral donde las personas participantes en los procesos lleguen a ser protagonistas y actores sociales del desarrollo y la ciudadanía. 

La Educación Popular es una herramienta importante para el desarrollo de la conciencia crítica sustentada  en procesos pedagógicos que dinamizan la acción-reflexión, acción. La Educación Popular tiene una orientación política transformadora y liberadora. Como punto de partida la pedagogía de la Educación Popular  toma el mundo de sujetos y sujetas sociales  de los sectores populares descubriendo las relaciones de opresión existente y sus causas. 

La Educación Popular otorga protagonismo a los sujetos y sujetas sociales en los procesos educativos. Respeta la diferencia y saberes previos en cualquier tema o asunto que se aborde en los procesos de aprendizaje. Las y los educadores no son  portadores únicos ni incuestionables del saber y su papel es muy importante como facilitadores/as del diálogo de saberes. La valoración de la diversidad de saberes que portan los sujetos y sujetas, facilita  la construcción y/o reformulación del conocimiento. En esta comunicación dialógica las necesidades, deseos, sentires, prácticas y producciones particulares de mujeres y hombres de los sectores populares se encuentran con acumulados teóricos y conceptualizaciones del saber “académico” y universal y en un rico proceso de  reflexión, exploración y análisis construyen conocimientos.