¿EXISTE SEGREGACIÓN SOCIO-ESPACIAL CON LA GENTE QUE VIVE EN EL CERRO DE LA POPA DE CARTAGENA DE INDIAS?

Por: Israel Díaz Acevedo

  • Asociación Funsarep
  • Mesa por la Defensa Territorial del Cerro de la Popa

 

La palabra segregación, proviene del latín segregatĭo, que es la acción y efecto de separar, marginar o apartar algo o alguien de otras cosas o personas. En tal sentido, la segregación de seres humanos suele estar motivada por motivos sociales, culturales o políticos. La segregación puede reflejarse en el acceso a los recursos (el trabajo, el sistema sanitario, la educación, la vivienda), lo que intensifica las diferencias entre los grupos que se encuentran segregados. En otras palabras: “La segregación tiene que ver con la manera de ocupar cotidianamente el espacio, noción que va más lejos que simplemente residir en la ciudad. Lo cotidiano nos permite identificar varias centralidades, la residencia, el trabajar, el estudiar, etcétera. Los individuos, las familias y los grupos sociales, habitan (no solo residen) la ciudad a varias escalas, con diferentes propósitos y a diferentes ritmos”. (Las Escalas de la Segregación y de la Fragmentación Urbana – Centre Interdisciplinaired’Études Urbaines, CIRUS- Salomón González Arellano).

A la luz de esta definición general de segregación me surge el siguiente interrogante ¿En la ciudad de Cartagena de Indias existe segregación socio-espacial con la gente de los barrios populares que vive en el Cerro de la Popa?

Mi respuesta es afirmativa, tomando como ejemplo la cuestión siguiente y que nos atañe directamente: Desde finales de los años 60 del siglo pasado, o sea hace más de 45 años, una importante parte del Cerro de la Popa por los lados de Santa Rita comenzó a ser ocupada por grupos de personas, cuestión que hizo –que entre otras- se expidiera en el año 1973 el decreto 178, donde se declaró de utilidad pública e interés social el Cerro de la Popa. El hecho es que progresivamente fueron apareciendo sobre el Cerro de la Popa más y más viviendas que fueron conformando los barrios Loma Fresca, República del Caribe, Palestina, Paulo VI-1 y Paulo VI-2, Petares, El Paraiso-2…y últimamente, se están dando nuevas invasiones sobre este lugar. El hecho es que en su conjunto en esta parte de La Popa –según Planeación Distrital en el año 2006- sumaban  unas 20.327 personas habitantes de la ciudad de Cartagena de Indias.

Además, de las situaciones y problemáticas comunes que se conocen de estos barrios, hay una particularidad y es la siguiente: Para el caso del sector de Santa Rita, esta es una zona de barrios populares por donde se puede acceder por una de las dos subidas al Cerro de la Popa más conocidas y otras calles y senderos más; es una zona desde donde se divisan claramente el Mar Caribe, la pista del Aeropuerto Internacional, los edificios de Bocagrande, Centro, Marbella y El Cabrero; y las mismas murallas del Centro Histórico y Comercial; donde a pesar de ello, carece de rutas de transporte público oficial y donde no ha habido y ni se vislumbra siquiera con el nuevo Sistema Integrado de Transporte de Transcaribe. Bajo aparentes pretextos sigue siendo un lugar urbano carente histórico de una oferta de servicio público de transporte legal y establecido por las autoridades distritales que le compete tal cuestión. Para esta zona barrial no se ha pensado seriamente en la movilidad de estas personas: “La movilidad de personas en ámbitos urbanos es entendida como una práctica social de uso de modos de transporte que conjuga necesidades de desplazamientos y capacidades de satisfacerlas, las cuales son el resultado y condición de aspectos territoriales, sociales, económicos, regulatorios, culturales, etc.” (“Segregación y Accesibilidad a servicios públicos de transporte en la ciudad de Buenos Aires”. Andrea Gutiérrez y Julio Rearte.) Las necesidades de desplazamientos o el derecho a la libre movilidad no han contado con las autoridades distritales para ser debidamente satisfechas.

En la ciudad de Cartagena de Indias sí existe segregación socio-espacial con la gente que vive en el Cerro de la Popa y a continuación detallo algunas situaciones que corroboran lo que dice el siguiente texto: “La segregación socioespacial es un concepto que hace referencia a la existencia de diferencias o desigualdades sociales dentro de un colectivo urbano y al agrupamiento de los sujetos según atributos específicos en aglomerados con tendencia a la homogeneización en su interior y a la reducción de las interacciones con el resto de los grupos”. (Las consecuencias de la segregación socioespacial: un análisis empírico sobre tres ciudades medias Bonaerenses (Olavarría, Pergamino y Tandil)).

Siendo que para los barrios del Cerro de la Popa hay una total carencia de rutas oficiales del sistema público de transporte, esto hace que la gente tome las siguientes opciones para salir de estos barrios para responder a sus actividades laborales, educativas o de otra índole, eso sí en el horario diurno y hasta algunas pocas horas de la noche: Tienen que caminar –según sea el caso- entre 10 y 20 minutos hasta la Centralidad Santa Rita y luego tomar un medio de transporte, por lo que gastan más en transporte que otros sectores más acomodados de la ciudad; o tomar una mototaxis y bajarse en el Mercado de Santa Rita y luego según donde vaya, cancelar otro tipo de transporte; o coger un jeep colectivo que llega hasta el Mercado Público de Bazurto. Es casi inexistente el servicio de taxis públicos hacia estos barrios, bajo el argumento de la inseguridad ciudadana que se vive en estos sectores. Detrás de estas situaciones de inaccesibilidad frente al resto de la ciudad: “La segregación socio-espacial produce consecuencias que afectan, principalmente, a los niveles de empleo, desempeño educativo, maternidad adolescente, exclusión y discriminación social, degradamiento ambiental y deterioro urbanístico-habitacional, desprotección social, delincuencia y drogadicción”. (Las consecuencias de la segregación socioespacial: un análisis empírico sobre tres ciudades medias Bonaerenses (Olavarría, Pergamino y Tandil)).

Con una nula ruta de servicios de transporte, es fácil imaginar las restricciones que viven estas personas para gozar de servicios de recreación nocturna, de urgencias médicas a cualquier hora del día, las limitaciones para ser visitadas por parientes y amigos que no viven en la zona, y los temores no infundados de los conductores de taxis y de empresas privadas que suben a vender sus productos. Es una zona totalmente a espaldas del desarrollo turístico que se da en la cima o en el Convento de la Popa, estando sólo a unos diez minutos por una abandonada y destartalada vía. Con estas realidades cotidianas: “Se produce un debilitamiento del sentimiento de ciudadanía al no compartir problemas vecinales con otras clases, y aparecen los riesgos de formación de subculturas marginales, cada una con sus respectivos códigos y comportamientos. Esto es particularmente importante, ya que estas subculturas marginales pueden cristalizarse debido a que el resto de la sociedad las percibe como un factor de amenaza. Esta percepción de peligrosidad con relación a culturas diferentes retroalimenta el aislamiento social de los grupos segregados”. (Las consecuencias de la segregación socioespacial: un análisis empírico sobre tres ciudades medias Bonaerenses (Olavarría, Pergamino y Tandil)).

 Conclusiones:

  • La ciudad de Cartagena legitima y reproduce la segregación socio-espacial de amplios sectores de su población, de condición popular y mayoritariamente afrocolombiana, bajo argumentos como la existencia de la inseguridad ciudadana, la ilegalidad de la posesión de la tierra y el establecimiento de futuros proyectos turísticos.
  • La permanencia histórica carencia de una política pública de transporte para el Cerro de la Popa continuará reforzando los procesos de segregación socio-espacial que se vive en los barrios legales e ilegales asentados en este mismo cerro.
  • La inseguridad ciudadana, el pandillismo juvenil y los problemas ambientales en el Cerro de la Popa –entre otros- no son las causas sino los efectos de los procesos de segregación socio-espacial en Cartagena de indias. Como bien se dice: “La ausencia de planificación y realización de intervenciones sobre la movilidad por parte de la ciudad condiciona el alcance de las intervenciones urbanísticas destinadas a una promoción social, reforzando situaciones de desigualdad, en vez de alentar un círculo virtuoso de acumulación de efectos positivos que la disminuya. A su vez, fomenta la producción de espacios internamente homogéneos. Por ende, fomenta la segregación socioterritorial”. (“Segregación y Accesibilidad a servicios públicos de transporte en la ciudad de Buenos Aires”. Andrea Gutiérrez y Julio Rearte.)
  • Es de vital importancia que la ciudad de Cartagena de Indias avance decididamente hacia procesos de inclusión social, entre otras, tomando en serio la formulación e implementación de una política de transporte público en el Cerro de la Popa, porque: “La ciudad fragmentada y segregada, implica una ciudad que deja a una parte importante de sus habitantes fuera de los canales de integración. Se trata de dar cuenta de una situación persistente de exclusión”. (“Consideraciones en torno a los conceptos de segregación y fragmentación en los estudios urbanos”- Felipe Link.

 

 

 

Anexo:

 

MACROPROYECTO URBANO PARA LA RECUPERACIÓN INTEGRAL DEL CERRO DE LA POPA EN LA CIUDAD DE CARTAGENA DE INDIAS

PROPUESTA DE INCORPORACIÓN DEL MACROPROYECTO EN EL PLAN DE ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE CARTAGENA DE INDIAS – NOVIEMBRE DE 2010.

 

A continuación se transcriben apartados importantes del trabajo realizado por el Grupo de Estudios Urbanos –Geus- correspondiente al Producto 6 del Macroproyecto objeto del Contrato de Consultoría No. 1521 de 2009, cuyo objeto es “Formular el Macroproyecto Urbano para la Recuperación Integral del Cerro de la Popa en la ciudad de Cartagena de Indias, y hacer el acompañamiento técnico a las Administraciones respectivas en la divulgación a la ciudadanía, así como en la presentación del proyecto ante las autoridades competentes”.  En este producto se presenta la Propuesta de Incorporación del Macroproyecto en el Plan de Ordenamiento Territorial de Cartagena de Indias, del cual no se tiene conocimiento público si se está teniendo en cuenta o no, en el actual proceso de revisión del Plan de Ordenamiento Territorial de la ciudad de Cartagena de Indias. A continuación, se transcriben aquí solo aspectos relacionados con el artículo  ¿EXISTE SEGREGACIÓN SOCIO-ESPACIAL CON LA GENTE QUE VIVE EN EL CERRO DE LA POPA DE CARTAGENA DE INDIAS? Leamos, analicemos y tomemos posiciones al respecto:

 

“La localización del cerro es altamente estratégica desde el punto de vista de su centralidad, ya que se encuentra en inmejorables condiciones de proximidad y conectividad con los centros de empleo y servicios de la ciudad, concentrados en la zona norte y conectados con el resto de Cartagena por medio de la Avenida Pedro de Heredia, principal eje de actividad múltiple de la ciudad y corredor principal del SITM Transcaribe”.

 

“La consultoría considera que no es procedente establecer un diálogo con la Popa como lugar de pobreza; aunque es evidente que los indicadores no son favorables, el entorno de la Popa es un lugar pleno de valores y potencialidades originados en su localización estratégica, en el capital cultural y en el grado de organización y conciencia de la comunidad. Debe procurarse un diálogo con sectores comunitarios con un profundo sentimiento de arraigo y de conocimiento de las dinámicas urbanas inmobiliarias, institucionales y del planeamiento urbano, orgullosos y portadores de unas prácticas culturales históricas que los distinguen de la Cartagena opulenta y turística y conocedores de las tensiones sobrevinientes al dominio por estos territorios…De las reuniones realizadas con el sector comunitario y ONGs se percibe un sentimiento de arraigo y de conocimiento de las dinámicas urbanas inmobiliarias, institucionales y del planeamiento urbano, situación que puede explicarse según su tradición de lucha por mantenerse en el sector y también del apoyo dado por ONG´s y las mismas instituciones en programas de empoderamiento. Se destaca la importancia de mantener una relación de permanente diálogo con estas  comunidades fortaleciendo la noción de valor cultural, capital social y ambiental, más que de dialogo con la pobreza. Un primer paso en el marco del mejoramiento integral es la titulación de predios en donde ya la conversación se da con propietarios y no con desposeídos, esto, vía Plan de Desarrollo”.

“La accesibilidad y movilidad del área de influencia del cerro es alta por efecto de la relación de cercanía con el principal eje vial y futuro corredor troncal del Sistema Integrado de Transporte Masivo, así como por la existencia de vías colectoras entre las cuales se destaca el Paseo Bolívar; la situación al interior de los barrios del cerro es por el contrario desfavorable, pues no existen conexiones viales horizontales que le den continuidad a la trama y conectividad a los barrios”.

Según la consultoría una de las 4 dimensiones del Macro Proyecto, deberá ser “la integración social mediante el mejoramiento de la calidad del medio urbano de la población residente y mediante el desarrollo de estrategias de normalización y legalización de la propiedad, relocalización de familias en riesgo y mejoramiento integral de barrios”.

Uno de los objetivos estratégicos del Macroproyecto deberá ser: “Establecer un sistema de movilidad integral al interior de las zonas que ocupan la falda del cerro conectado al sistema de movilidad del entorno urbano con el fin de mejorar la accesibilidad tanto para propios como para visitantes”.

“Con respecto a la cobertura de transporte público en la parte alta del cerro, la consultoría propone integrar al sistema de rutas complementarias a la Troncal Transcaribe una ruta que permita acceder al sector de Loma Fresca desde la Calle Segunda de Canapote (Vía Santa Rita-Convento), para cerrar un circuito por la Calle 49A y la Carrera 19. Adicionalmente se plantea como posibilidad a mediano o largo plazo una línea de cable entre la Avenida Pedro de Heredia y el Convento, así como un muelle turístico en el remate sobre el Caño Juan Angola del eje ambiental Guillermo Posada”.

Las Áreas de Actividad propuestas buscan, entre otros, el siguiente objetivo:  “Mantener el predominio del uso residencial en el cerro y su entorno inmediato con el fin de desincentivar la demanda de suelo para uso hotelero que se empieza a insinuar, apoyada en las ventajas de las partes altas por sus visuales hacia el mar y el Centro Histórico”.

Qué importante es seguir debatiendo estos aspectos de modo público, por ejemplo a través de los Diálogos Ciudadanos, que es una estrategia implementada con éxito por Funsarep, la Mesa por la Defensa Territorial del Cerro de la Popa y algunas organizaciones comunitarias.

Categorías: Noticias

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *